Recuerdo un olor a vainilla.Creo recordar la sensaciones que provocaba el encuentro de los rayos del sol con mi piel, el sonido de un mundo diferente y mas calmado proveniente de otros tiempos. Contra mi pies, y probablemente las ruedas de mi andadera yacía aun fresco el concreto que no he dejado de pisar.
Era el primogénito, no solo eso , también el primer nieto varón de ambas familias, probablemente no me fue negado nada, probablemente de recordarlo mejor podría regocijarme en esas imagenes.
De mis padres,no puedo pensar menos que cuando yo era el único, lo daban todo de la manera mas pura que puedo concebir.
Existió también esa mujer que hoy ya no esta y de la que solo recuerdo vagas imagenes, la disuelta sensación de un fuerte abrazo y la imposible ausencia de las aciditas, esos pequeños dulces con forma de discos de todos colores dentro de su envoltura de plástico blanco con tres motas de los colores del semáforo.
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2 comentarios:
también recuerdo esos dulces, aun existen?
que lindo post!
un beso
Recuerdos, recuerdos. Hoy que estoy reacomodando muchos triques en mi casa, me he intalado en el recuerdo. Y ya quiero unas aciditas. Supongo que aún existen, compré las más recientes hace como tres años.
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